CONSEJOS PARA EL CALZADO INFANTIL

Debemos calzar a un niño cuando comienza a caminar, nunca antes porque se limita la movilidad y se pierde la sensibilidad del pie. Sólo se pondrán patucos o calcetines suaves cuando se transporte al niño o haga frío.

El niño comienza a caminar entre los 12 – 15 meses como norma general, aunque puede hacer también antes o después. Sus pasos son cortos con una máxima base de apoyo de sustentación. Sus pies son muy delicados y por tanto hay que cuidarlos al máximo. Debemos distinguir del calzado para preandantes y del calzado infantil.

PREANDANTES:

Deben utilizar un calzado que de la sensación al niño de que está descalzo. Debe ser un calzado que aporte comodidad, flexibilidad confort térmico del bebé y que no tenga refuerzos. Fabricados en pieles muy suaves o tejidos naturales: lana, algodón… de un único material. La suela debe ser muy flexible, fina y lisas. En esta edad los dibujos de la suela son inútiles, porque al no caminar no hay rozamiento con el suelo. no debemos forzar la marcha del niño y hay que desaconsejar tacones y estancias excesivas en el parquecito.

El objetivo del calzado para preandantes es proteger, respetar la sensibilidad y respetar la amplitud del movimiento. Debemos vigilar la longitud del pie del niño cada 1 ó 2 meses porque hay un rápido crecimiento y el niño no es capaz de quejarse cuando está molesto con el calzado. Un calzado corto puede ocasionar uñas encarnadas en bebés.

CALZADO INFANTIL:

Desde los primeros pasos hasta los 14 años. Sus características son:
• Materiales nobles y flexibles.
• Ligereza.
• Sin costuras internas.
• Peso adecuado: lo más livianos posibles, un exceso de peso origina un aumento del gasto energético.
• Elementos de sujeción: cordón, hebilla, velcro…
• Lengüeta suave y almohadillada si hay cordones. Fabricados en materiales suaves.
• Horma recta.
• Preferibles las medias cañas: aumentan el margen y estabilidad.
• Talón reforzado pero protegido.
• Sulas flexibles, pero indeformables.
• Respetar despegue de la puntera.
• Suelas antideslizantes.
• NECESIDADES DE ROZAMIENTO:
o En las suelas dibujos listados para favorecer agarre y frenada.
o Dibujos granulados para facilitar el agarre en todas las direcciones.
o Círculos que faciliten los giros en sentido del dibujo.
o Las suelas lisas carecen de un agarre óptimo.
• En el interior también debe haber agarre para evitar que el pie se mueve dentro del zapato.
• Punteras amplias (anchas y altas) con previsión al crecimiento del pie.
• Aumento de longitud: 0,5 – 1 cm en adultos y 1 – 1,5 cm en niños.
• Tacones suaves y anchos.
• Sin piezas estándar o tacones prolongados (por ejemplo tacón de Thomas) si el niño no las necesita. Si son necesarios deben ser lo más suaves posibles.

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